martes, 6 de septiembre de 2011

siga que no ha pasado nada


Con esta imagen queremos mostrar la indiferencia con que se viven hoy este tipo de acontecimientos en la ciudad. Es evidente y creemos que a todos nos ha tocado pasar cerca de un accidente del mismo tipo que les estamos presentando y simplemente nos limitamos a seguir de largo, viendo a la persona tendida en el suelo solamente como un individuo más en la lista.

No miramos a fondo, más que físicamente, sino a nivel de emociones o sentimientos. Todos tenemos sueños, metas y propósitos en nuestras vidas y tanto para nosotros como para nuestra familia estos son los tesoros más valiosos de las personas. Lastimosamente como todo en la vida son efímeros, y en un abrir y cerrar de ojos los sueños se pueden volver pesadillas.
Cada uno como conductor, peatón o transeúnte debemos asumir el papel de quienes han perdido sus vidas en el asfalto, ya sea por un descuido en la moto o un cruce indebido en un semáforo; para perder perder la vida solo necesitamos estar vivos y en cualquier momento nos puede sorprender la muerte.

Como se evidencia en la imagen esto es más que todo un llamado a los motociclistas de nuestra ciudad, este medio de transporte es tan maravilloso como peligrosamente mortal y en muchos casos no se prevén las consecuencias que tiene el afán en una persona, ya sea por sentir la mera sensación de la velocidad o por la equivoca necesidad de llegar a tiempo a algún sitio a costa de unos kilómetros más en el velocímetro. La vida es un derecho de todos los seres humanos y tanto como eso es el deber de cada uno cuidar la suya y la de los demás.
Nuestro principal objetivo es concienciar a la sociedad de los peligros y consecuencias de la velocidad, la vida siempre pende de un hilo muy delgado y todos y cada uno debemos saber eso. La mayor defensa es la prevención y eso va en cada quien, nosotros les pasamos la bola y ustedes ya sabran que hacer con ella.


por: Andres Marin Quiroz y Jorge Luis Cano Mendez

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